Después de muchos años trabajando con creadores, en el backstage de YouTube, hay algo que vemos una y otra vez y que todavía nos sorprende que no haya cambiado: la plataforma se sigue viendo como un territorio exclusivo de creadoras de contenido. Esa perspectiva ya no se sostiene, y cuanto antes lo entiendan las marcas y empresas, antes empezarán a jugar en un terreno que hasta ahora ha estado prácticamente vacío, sin apenas competencia.
Partamos de una base sencilla, YouTube es el segundo buscador del mundo. Eso significa que si un potencial cliente de cualquier empresa está valorando comprar un producto o contratar un servicio, hay muchas probabilidades de que una de sus búsquedas la haga ahí, no solo en Google. Y sin embargo, la mayoría de empresas lo sigue ignorando y vuelcan todo su presupuesto en Google Ads dejando un vacío enorme que la competencia puede aprovechar (invirtiendo menos presupuesto).
Vamos al grano. Esto es lo que cualquier responsable de marketing o de contenido debería tener claro antes de decidir si merece la pena abrir canal.
Tu cliente ya está en YouTube antes de llegar a ti
Uno de los mayores cambios en marketing durante los últimos años es que los compradores ya no necesitan un comercial para empezar a informarse. De hecho, Think with Google señala que la mayoría de los compradores realizan su propia investigación antes de contactar con una empresa.
Cuando alguien quiere comprar un software, contratar una asesoría, entender cómo funciona una herramienta o comparar diferentes opciones, cada vez es más habitual que acabe en YouTube.
Las búsquedas ya no son únicamente "mejor CRM" o "cómo crear una empresa". También son:
- "Opinión sobre..."
- "Cómo funciona..."
- "Errores al elegir..."
- "Qué tener en cuenta antes de..."
Son búsquedas con una intención enorme. La persona no está entreteniéndose. Está intentando resolver un problema o tomar una decisión.
Cuando alguien busca información relacionada con tu sector, ¿quién está respondiendo?
Porque si no lo hace tu empresa, lo hará otra.
YouTube no compite con Google. Lo complementa
Muchas empresas siguen viendo YouTube y Google como dos estrategias distintas.
En realidad trabajan juntas.
Cada vez es más habitual que Google muestre vídeos entre los primeros resultados porque entiende que determinadas preguntas se responden mucho mejor en formato audiovisual que con un texto.
Un vídeo bien trabajado puede posicionarse tanto dentro de YouTube como en Google.
Es decir, un único contenido puede generar tráfico desde dos de los buscadores más importantes del mundo.
No ocurre con un anuncio ni con Instagram o LinkedIn. Sucede porque YouTube funciona como un buscador, no como una red social tradicional.
No hace falta plató ni presupuesto de televisión
Uno de los motivos por los que muchas empresas descartan YouTube incluso antes de planteárselo es porque imaginan un despliegue de cámaras, focos, un equipo de producción y un presupuesto elevado para cada vídeo.
La realidad es bastante más sencilla.
Hoy en YouTube funcionan muy bien los contenidos que responden de forma clara a una duda concreta, muestran cómo resolver un problema o ayudan a entender mejor un tema. En muchos casos, una explicación bien estructurada aporta mucho más valor que un vídeo impecable desde el punto de vista técnico.
Eso no significa que la calidad no importe, sino que el contenido pesa mucho más que la producción. Un buen audio, una imagen cuidada y una edición correcta suelen ser más que suficientes para empezar. Lo realmente importante es tener claro qué preguntas se hace tu audiencia y quién, dentro de la empresa, puede responderlas con criterio.
Las empresas que mejor funcionan no hablan de sí mismas
Uno de los mayores errores que cometen las empresas cuando aterrizan en YouTube es pensar que su canal debe convertirse en un catálogo de productos.
Lo cierto es que muy poca gente entra en YouTube para ver anuncios.
En cambio, sí entra para aprender, inspirarse, resolver dudas o descubrir historias.
Las empresas que mejor funcionan en la plataforma son las que entienden que primero construyen una audiencia y después llegan las ventas.
Red Bull es uno de los mejores ejemplos. Su canal apenas gira alrededor de una bebida energética. Habla de deporte, aventura y superación porque ese es el universo que interesa a la audiencia que quiere atraer.
BBVA hizo algo parecido con Aprendemos Juntos. En lugar de centrar su estrategia en productos financieros, creó un proyecto editorial sobre educación, desarrollo personal y conversaciones con expertos. El resultado fue una comunidad enorme que vuelve por el valor del contenido, no porque quiera contratar un banco.
Ese es el verdadero potencial de YouTube.
Conseguir que, cuando llegue el momento de comprar, tu marca ya forme parte de la conversación.
La confianza se construye antes de que exista una necesidad
Uno de los errores más habituales es medir un canal de YouTube únicamente por las ventas directas que genera. Aunque pueden llegar, ese no suele ser su principal valor.
Un canal permite que una marca esté presente mucho antes de que exista una intención de compra. A través de contenido útil, educativo o de entretenimiento, las empresas consiguen que las personas las conozcan, entiendan qué hacen y las relacionen con un determinado tema o sector.
Es el mismo motivo por el que muchas personas asocian Red Bull con los deportes de acción o BBVA con Aprendemos Juntos. Ninguno de esos contenidos busca vender un producto de forma inmediata. Buscan construir una relación con la audiencia para que, cuando llegue el momento de elegir, la marca ya forme parte de su imaginario.
Ese es uno de los mayores activos de YouTube, el poder construir una marca que será recordada cuando esa demanda aparezca.
YouTube ya no es una plataforma en la que solo compiten los creadores de contenido. Cada vez más empresas la están incorporando a su estrategia para ganar visibilidad, responder a las dudas de sus potenciales clientes y posicionarse como referentes en su sector.
Mientras la mayoría de marcas concentra sus esfuerzos en aparecer cuando el cliente ya está preparado para comprar, YouTube ofrece la posibilidad de estar presente mucho antes, en el momento en que las personas empiezan a informarse, comparar opciones o entender mejor un tema. Es ahí donde empiezan a formarse muchas decisiones de compra.
En un contexto en el que cada vez más usuarios utilizan YouTube como buscador y fuente de información, tener un canal deja de ser una cuestión de presencia y pasa a ser una oportunidad para ocupar un espacio que, en muchos sectores, todavía sigue prácticamente vacío.