¿Recuerdas cuando “menos es más” era la ley?
Pues olvídalo, la Generación Z vino a desinstalar esa actualización, para proponer algo nuevo:“más es más” es el nuevo estilo creativo.
YouTube lo ha bautizado como Creative Maximalism, y no se trata solo de una estética visual, sino de una manera completamente distinta de crear.
Un formato donde los filtros no se aplican, estallan; donde el color, el texto, los efectos y los memes se mezclan sin miedo.
Todo puede entrar, siempre que aporte algo a la historia.
El ritmo cambia cada dos segundos, los recursos se acumulan, las referencias se cruzan y el espectador ya no se queda quieto: forma parte del proceso.
El resultado es un caos ordenado, vibrante y participativo, que refleja justo cómo vive y crea una generación que no teme al exceso, sino al silencio.
¿Por qué la Gen Z adora este caos?
La Gen Z creció con todo al alcance de un scroll.
En un mismo timeline pueden encontrarse un vídeo coreano, un remix brasileño, un clip francés y un meme local, todos conviviendo sin jerarquías ni fronteras.
Su creatividad es hija de esa abundancia: no hay barreras, solo mezcla.
Y donde los adultos ven desorden, ellos ven posibilidades infinitas.
- Porque viven poseídos por los estímulos: necesitan romperlos, mezclarlos, hacerlos colisionar hasta que algo nuevo cobre vida.
- Porque el público ya no quiere solo consumir: quiere colaborar, remezclar, meter mano. Más del 60 % ya dice que le mola contenido participativo.
Detrás de ese aparente caos hay códigos compartidos: referencias, memes, sonidos, frases y símbolos que solo entienden quienes forman parte del mismo lenguaje cultural.
Y si no lo hablas, simplemente te quedas fuera del chiste.
¿Qué significa para los creadores?
- No temas al exceso visual: En este nuevo contexto, sumar con intención vale más que restar por miedo. El minimalismo dejó de emocionar; ahora lo que cuenta es saber cuándo un elemento más aporta y cuándo simplemente estorba.
- Habla el mismo idioma que tu comunidad. Los memes, las referencias internas, los guiños culturales… no son ruido, son lenguaje compartido. Si los entiendes y los usas bien, conectas.
- Invita a que remixen contigo: Invita a que participen, abre tus publicaciones, comparte fragmentos, anima a que hagan su versión. En la cultura actual, lo que se abre se multiplica.
- Transversalidad cultural: La mezcla de sonidos, estéticas e influencias de distintos lugares ya es parte del ADN creativo. Lo local tiene fuerza, pero el acento global lo eleva.
- Cuidado con perder coherencia: Más es más, sí, pero solo cuando tiene dirección.Sin identidad, el exceso deja de ser estilo y se convierte en ruido.
Al final, el maximalismo creativo no es solo una tendencia: es la forma en que una generación responde a un mundo saturado de estímulos. No busca apagar el ruido, sino darle forma. La Gen Z entendió que la creatividad no se trata de elegir entre orden o caos, sino de encontrar su propia voz dentro de ambos. Y quizá esa sea la gran lección para todos los que creamos: no hay que tener menos, hay que tener sentido.

